10 COSAS QUE ME HUBIERA GUSTADO SABER ANTES
Cuando eres adolescente hay cosas que se sienten ENORMES. Que no te inviten a un plan puede dañarte el viernes. Que alguien no te responda puede hacerte revisar el celular treinta mil veces. Una pelea con tu mejor amiga puede sentirse como si acabaras de perder a la única persona que realmente te entiende. Un comentario sobre tu cuerpo puede quedarse dando vueltas en tu cabeza durante días, y aunque desde afuera alguien pueda decirte “eso después no va a importar”, la verdad es que ahora sí importa. Porque esta es tu vida ahora, estas son tus personas ahora y estos son los problemas que estás aprendiendo a manejar. Así que no quiero decirte que “no te preocupes por esas cosas”. Tampoco quiero darte el discurso de adulto sobre aprovechar la juventud porque “algún día la vas a extrañar”. Quiero contarte algunas cosas que probablemente me habría gustado entender un poquito antes. No para tener la adolescencia perfecta (eso no existe), sino para vivirla con un poco menos de presión.

- Anota tus gastos, estudia tu economía al final de cada mes y establece un plan de ahorro e inversión. Te lo juro que cuando es el momento de ser responsable con tus finanzas tu te preguntas ¿por qué no había hecho esto antes?
- No te limites a lo que te piden. Ve más allá, explora tu creatividad, emprende proyectos y haz lluvia de ideas.
- La popularidad no importa. Lo que realmente importa es desarrollar tu propia personalidad y no dejarte influenciar por los estándares sociales. Actuar para pertenecer solo reducirá tus posibilidades de conocerte al máximo.
- Tu cuerpo va a cambiar con el tiempo, y eso es natural. Abraza estos cambios y enfócate en ser más fuerte y saludable.
- Los amigos de verdad son aquellos que te acompañan en todas las etapas de tu vida, te ven cambiar y crecer, y permanecen a tu lado incondicionalmente.
- Aprovecha los fines de semana sin planes para relajarte, explorar hobbies y disfrutar de tu propia compañía. El tiempo libre se vuelve más escaso con el paso de los años.
- La vida no se acaba cuando una relación termina. Es normal sentir dolor, pero recuerda que todo pasa y nuevas oportunidades llegarán. Como lo hablamos en un blog anterior, si no llega tu media naranja, llegará tu media uva.
- No tengas pereza de pasar tiempo con tu familia los fines de semana. Estos momentos son valiosos y fortalecerán sus lazos. Plus… está bien quedarse un viernes en casa para descansar, leer, ver una película o simplemente disfrutar de la tranquilidad.
- No pongas tanta atención a los consejos/críticas que te dan personas que no admiras. Si una persona en bancarrota te da consejos de finanzas ¿lo escucharías? lo mismo pasa con el resto de las áreas de tu vida.
- Busca un balance entre tus responsabilidades, el tiempo libre, las relaciones sociales y el cuidado personal. Sin embargo, no te juzgues si en algunas etapas de la vida priorizar uno más que otro, esto hace parte de las etapas evolutivas.
Creo que si pudiera resumir todo esto en algo sería: no tengas tanta prisa por tenerte resuelto.
No necesitas saber exactamente quién eres todavía. De hecho, probablemente vas a cambiar de opinión sobre muchas de las cosas que hoy jurarías que son definitivas. Vas a cambiar de amigos, de gustos, de sueños, de ropa, de opiniones y posiblemente de idea sobre lo que quieres hacer con tu vida. Vas a tomar decisiones que después te van a dar un poquito de cringe. Bienvenido a crecer. Tu adolescencia no es una prueba que tienes que aprobar para poder empezar “la vida real”. Esta ya es tu vida. Disfruta también de la versión de ti que todavía está descubriendo las cosas.
Y mientras haces todo eso, intenta hacerte una pregunta de vez en cuando:
¿Estoy construyendo una vida que realmente me gusta a mí o una que espero que les guste a los demás?
No necesitas tener la respuesta todavía, quizás crecer se trate precisamente de ir descubriéndola.